(Serie: «Para adolescentes»)
¿Podemos saber quién tiene razón en un debate?

Agus: No lo entiendo.
Tina: ¿Qué ocurre?
Agus: Llevo media hora leyendo comentarios sobre el debate entre Skylar y Ferrero. Hay miles. Unos dicen que Skylar la dejó sin argumentos. Otros aseguran exactamente lo contrario. Y todos parecen completamente convencidos.
Tina: ¿Y tú qué piensas?
Agus: Precisamente por eso estoy confundido. Si todos hemos visto el mismo debate, ¿cómo es posible que unos crean que ganó una persona y otros la otra?
Tina: Antes de responderte, déjame hacerte una pregunta.
Agus: Vale.
Tina: Cuando dices que alguien «ha ganado» un debate, ¿qué significa exactamente ganar?
Agus: Pues… demostrar que tiene razón, ¿no?
Tina: ¿Y cómo sabes que la ha demostrado?
Agus: Porque responde mejor.
Tina: ¿Responder mejor significa tener razón?
Agus: Nunca me había parado a pensarlo…

Tina: Imagina que dos personas discuten cuánto es dos más dos. Una habla con muchísima seguridad, gesticula muy bien y parece dominar la conversación. La otra habla despacio, duda un momento y necesita pensar antes de responder. ¿Quién tiene razón?
Agus: La que diga que son cuatro.
Tina: Aunque lo explique peor.
Agus: Claro.
Tina: Entonces ya hemos descubierto algo importante.
Agus: ¿El qué?
Tina: Que hablar mejor y tener razón no son necesariamente la misma cosa.
Agus: Parece obvio cuando lo dices… pero hace un minuto yo estaba convencido de que sí lo eran.

Tina: Mira estas dos expresiones.
Agus: Convencer… y tener razón.
Tina: ¿Son lo mismo?
Agus: Hace cinco minutos habría dicho que sí.
Tina: ¿Se puede convencer a mucha gente de algo falso?
Agus: Claro. Basta con abrir cualquier red social.
Tina: ¿Y alguien puede tener razón sin convencer a casi nadie?
Agus: También. Supongo que muchos científicos habrán pasado por eso antes de que los demás aceptaran sus ideas.
Tina: Entonces convencer y tener razón son cosas distintas.
Agus: A veces coinciden… y otras no.

Agus: Entonces… ¿todavía no podemos saber quién ganó el debate entre Skylar y Ferrero?
Tina: Podemos tener una impresión.
Agus: Pero no una conclusión.
Tina: Exacto.
Agus: ¿Qué nos falta?
Tina: Aprender a distinguir un buen argumento de uno que solo lo parece.
Agus: O sea, que antes de juzgar un debate hay que aprender a juzgar los argumentos.
Tina: Ésa es la verdadera habilidad.
Agus: Entonces el debate que he visto no era el final del camino.
Tina: Era solo el principio.
Agus: ¿Y eso es lo que vamos a aprender ahora?
Tina: Sí. Porque cuando terminemos, ya no necesitarás que nadie te diga quién ganó un debate. Sabrás averiguarlo por ti mismo.
A. Barahona